Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de abril de 2021

LA SOCIEDAD DEL RENDIMIENTO, LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO. Artículo de Assumpta Mateu publicado en marzo de 2016 en la revista Ecovegetariana

La sociedad del rendimiento, la sociedad del cansancio.

 

Descubro a Byung-Chul Han, autor, filósofo coreano afincado en Alemania a través de uno de sus libros La Sociedad del Cansancio. Creo interesante comentar su visión de nuestra sociedad post-moderna.

 

Han plantea – no olvidemos que su punto de vista está centrado en las sociedades europeas- que a diferencia de la sociedad disciplinaria de la era pre-industrial e industrial, la que describe Foucault, la sociedad del siglo XXI ya no es disciplinaria, sino una sociedad del rendimiento. Los sujetos son emprendedores de sí mismos.  Han dejado de ser los sujetos de obediencia en el marco de la disciplina para convertirse en sujetos de rendimiento. La sociedad disciplinaria está definida por la prohibición, la obligación, y el No-poder, términos que se inscriben en la negatividad. En cambio la sociedad del rendimiento se desvincula progresivamente de la negatividad. Esta nueva forma se caracteriza por el verbo positivo de PODER sin límites. Tiene carácter de positividad.

 

Afirma el autor que con el fin de aumentar la productividad se sustituye el paradigma disciplinario por el de rendimiento, por el esquema positivo del poder hacer, pues a partir de un momento determinado de producción, la negatividad de la prohibición tiene un efecto bloqueante e impide un crecimiento ulterior. Y vemos que la positividad del poder es mucho más eficiente que la negatividad del deber. De este modo el inconsciente social pasa del deber al poder. Sin embargo, el poder no anula al deber, el sujeto de rendimiento sigue disciplinado.

 

En esta sociedad en que al sujeto se le quitan los límites y se le empuja a una autorrealización permanente hemos pasado de la idea de que había cosas que no se podían hacer, que nos estaban prohibidas, a la idea de que podemos hacer cualquier cosa, o mejor dicho que debemos poder hacer cualquier cosa. Esta presión constante es la que está detrás de algunas enfermedades como el Trastorno del Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), la Depresión o el Síndrome de Desgaste Ocupacional (SDO).

 

La sociedad disciplinaria todavía le rige el NO, y su negatividad genera locos y criminales. Por el contrario, la sociedad del rendimiento produce depresivos, y fracasados.

 

El filósofo hace una interesante relación entre política, filosofía y psicología. Así en este desarrollo de su marco teórico desarrolla su visión sobre lo que provoca la depresión es el agotamiento, la presión del rendimiento. Lo que enferma no es el exceso de responsabilidad e iniciativa sino el imperativo del rendimiento, como nuevo mandato de la sociedad del trabajo tardomoderna. El individuo ha interiorizado la represión y se ve abocado al cansancio y a la depresión. El hombre depresivo es aquel animal laborans que se explota así mismo, es decir, voluntariamente, sin coacción externa. Él es al mismo tiempo: verdugo y víctima.

 

Como señala Francesc Arroyo en su entrevista a Byung-Chul Han del diario El País del 2014, “el hombre contemporáneo ya no sufre ataques virales procedentes del exterior, se corroe a sí mismo entregado en la búsqueda del éxito. Un recorrido narcisista que lo conduce hacia la nada que lo agota y lo aboca hacia la depresión”. Cualifica a las enfermedades de esta sociedad de neuronales. La depresión, el TDAH, el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) o el SDO definen este panorama patológico de principios de siglo XXI.

 

El aporte de Han es mostrar –metafóricamente- cómo la época bacterial toca a su fin, por el descubrimiento de los antibióticos y que el comienzo del siglo desde un punto de vista patológico, no sería ni bacterial ni viral, sino neuronal. Consisten en estados patológicos atribuibles a une exceso de positividad, de presión sobre el hecho de tener que poder que ya está insertado en el propio sistema social, en el sistema neuronal del sistema.

 

El agotamiento, la fatiga, la asfixia, ante la abundancia tampoco son reacciones inmunológicas. Todas ellas consisten en manifestaciones de una violencia neuronal, que no es viral puesto que no se deriva de ninguna negatividad inmunológica. La positivización del mundo permite la formación de nuevas formas de violencia. Estas no parten del otro inmunológico, de un enemigo externo, sino que son inmanentes al sistema mismo.

 

La violencia de la positividad, que resulta de la superproducción, el super-rendimiento o la supercomunicación, ya no es “viral”, la inmunología no ofrece acceso a ella. La repulsión frente al exceso de positividad no consiste en ninguna resistencia inmunológica, sino en una abreacción digestivo-neuronal y en un rechazo. Cómo si el sistema, el organismo sistémico social se volviera contra el mismo.

 

Para el autor, el Síndrome del Desgaste Ocupacional (SDO) no pone de manifiesto un sí mismo agotado, sino más bien un alma agotada, quemada. El exceso de trabajo y rendimiento se agudiza y se convierte en auto-explotación. El explotador es al mismo tiempo el explotado. Víctima y verdugo ya no pueden diferenciarse. El SDO indican un exceso de positividad, de Yo Puedo. Este último significa el colapso del yo.

 

Al principio la depresión consiste en un cansancio del crear y cansancio del poder hacer. El lamento del individuo depresivo: “nada es posible” , solamente puede manifestarse dentro de una sociedad que cree que “Nada es imposible”. No–poder-poder-más conduce a un destructivo reproche de sí mismo y a la autoagresión. El sujeto de rendimiento se encuentra en guerra consigo mismo y el depresivo es el inválido de esta guerra interiorizada. La depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre bajo el exceso de positividad.

 

Han se define como romántico, y por tanto la solución la encuentra en el amor. Al aceptar la existencia del otro/a, cuidar del otro/a, percibir su existencia; en la relación con el otro/a se recupera el sentimiento de Eros/Amor antídoto de la depresión. “La falta de relación con el otro/a es la principal causa de la depresión . Esto se ve agudizado hoy en día por los medios digitales, las redes sociales”. Desde la filosofía budista podríamos compararlo a la actitud de amar al otro y ocuparse de que también pueda estar bien, y la actitud cristiana de amar al otro como a ti mismo. El proceso del amor hacia uno mismo que puede cultivar un verdadero Amor/Eros hacia los otros.

 

El exceso de positividad se manifiesta como un exceso de estímulos, informaciones e impulsos. Modifica radicalmente la estructura y economía de la atención. Debido a esto la atención queda fragmentada y dispersa. De ahí que podamos explicarnos porque algo tan ancestral como la meditación y las técnicas de relajación ahora tienen este espacio reivindicado, bien visto y acompañado.

 

Han pone en valor lo que serían las virtudes de la vida contemplativa, la pausa, el decir NO, sin ser necesario decir “no puedo hacerlo”, sino más bien: “Puedo no hacerlo”, decido no hacer tantas cosas, por ejemplo. El paso de la vida activa a la vida contemplativa nos permite alcanzar una calma en la cual nos convertimos en soberanos de nosotros mismos.

 

Una profunda y reveladora lectura que te invito a descubrir con anhelo de transformación de lo cotidiano. Como bien dice nuestro buen filósofo, los logros culturales de la humanidad, a los que pertenece la filosofía, se deben a la atención profunda y contemplativa”.  

 

 

Assumpta Mateu

Psicóloga Clínica y Terapeuta Gestalt e Integrativa.

 


 

 

(2012) La Sociedad del Cansancio. Byung-Chul Han . Ed. Herder

(2014) La agonía del Eros. Byung-Chul Han. Ed. Herder

(2014) Aviso de Derrumbe. Artículo de Francesc Arroyo. Entrevista a Byung-Chul Han. Diario El País, 22 de marzo de 2014.



 

martes, 25 de septiembre de 2012

REFLEXIONS D’UN HOME QUE HA PERDUT A LA SEVA DONA

Hola estimats,

avui vull compartir un hermos relat d' UN HOME QUE HA PERDUT A LA SEVA DONA.
Es un tesxte sensible i inspirat que ens ensenya sobre la perdua del ser estimat i anyorat, ens mostra també els alts i baixos i que hem de pasar en la trajectoria del dolor, del dol,...
Espero que us agradi. Gràcies a en Josep per aquesta generositat de mostrar-nos el seu dolor, i a pesar de tot la seva empemta cap a la vida.



REFLEXIONS D’UN HOME QUE HA PERDUT A LA SEVA DONA
-        Estam segurs de que arribarem als 80 anys i si no hi  arribam és una injusticia, quantes vegades hem dit que si aquest any no ha pogut ser ja n’hi haurà d’altres? Hi ha gent que diu sempre al final “si deu ho vol”, ja fa temps que he aprés a no il·lusionar-me amb el futur i a viure es momento perque es futur tengui garanties, es mes, es futur ja vendrà es momento es ara, de fet pes cami de sa vida hi Anam sense veure lo que hi ha darrera ses moltes curves que té i encara a damun es trispol no és molt bò.
-        Creia que no podría ciure sense na Maria Angela però aquí estic amb els amics que m’he trobat en el camí de la vida, 4 mesos sense ella i millorant cada dia a poc a poc confiant en que a davora ella he assumit es mitjans per seguir endevant, que ella m’ha donat unes bases per viure sa meda vida a sa nostra manera, perque per es camí van i venen persones o coses que mos deixen sempre algo més o menys interés.
-        No deixen de dir-me que som persones uniques i cadascú ha de viure sa seva vida amb els seus complements, però jo som ferm en una COSA:
·       No era sa meva dona, erem parella, un matrimoni, lo seu era meu i lo MEU ERA SEU perque una parella ha de viure en simbiosi i no en comensalisme ni amensalisme ni parassitisme.
·       Sa familia Coll Parra s’ha acabat i ses futures persones de sa meva vida sobretot si tenc fills o nets diran que aquesta casa és de mon pare o des padrí i no en xerraran de qui ha estat en realitat, de qui la va construir, s’anima de sa casa, al menys si no ho explic de qualque manera*
·       No m’he quedat tot sol, ella ha arribat al final de sa seva vida
*Sa decoració canviarà però els vidres i portes que varem triar junts no, i segur que hi haurà mobles que perduraran
-        Perdre per –al extremo i dar-dar. Vaig donar na Maria Angela a sa mort després de veure que passava es temps i no reaccionava, a partir d’aquel momento jo l’hagues cuidada si se despertava però ella hauria sufrit massa, capo n va sa balança?
-        Es dol acompaña on antes anava amb na Maria Angela i me fa sentir bé
-        Es dol fa creixer? Fa reflexionar, fa cercar sortides al mal estar i una manera de poder conviure amb sa perdua per poder seguir endevant, ja no m’afecta tant que ses coses no me surtin o perdi alguna cosa, ni me deix influenciar per sa gent tant com antes, però no és guapo, ni importa pensar que m’importa ben poc lo que m’ensenya es dol. Igualment no és ina cosa que se pugui recomenar, ho canviaria tot per poder estar amb na Maria Angela, no crec que sigui s’enbeja de ningú
-        Solo??: engaño de la eternidad
-        L’optimisme de que tot sortirà bé, totos es problemas se poden solucionar ha perdut força i sentit
-        Impotencia per voler sa continuación d’una historia acabada sense un final
-        Rabia perque encara no he trobat paraules que expliquin lo que he passat és una manera de morir que exiteix igual que tots ses altres. Ara ja no hi puc fer res més que aceptar sa realitat, donar gracies que mentres va viure amb jo me va cuidar com jo no en sé, va ser una persona que va aprendre i ensenyar amb jo, era presiosa, i sobretot me va estimar més que ningú
-        Vista: quan mos miravem als ulls
-        Gust: ses besades infinites
-        Tacte: sa seva pell especial que me calmava i me feia sentir bé i un munt d’emocions
-        Olor: qualsevol olor que la pogues relacionar amb ella m’agradava
-        Oide: sa seva veu que diferenciava de tots ses alres inclus de sa germana besona
-        Telepatía: no importava dir-nos res si estavem junts, sempre hi ha hagut un llaç que mos ha unit desde es primer pic que mos varem ceure
-        He de començar una manera de viure pensant en el recursos i en lo que puc fer, no anant cercant, antes de mirar lo que he aconseguit  aquests 30 anys i explorar-ho una mica. Però quan pens en tot lo que he passt i que quan pareixia que tota nava vent en popa he tornat de cop al principi i aquesta vegada due una hostoria a l’esquena,, que en part ha estat feliç i bona de dur, però en part també ha estat dura per sa vida en parella i sa convivencia, renunciar a coses i consentir-ne d’altres, lluitar per ser feliços,, lluitar contra els problemas, desacords que cada vegada anaven a menys segurament perque cada di amos entregavem un poquet més i quan començavem el canvi de familia… i ara intentaré sortir per damunt els meus passos
-        No estic trist per jo que encara que me costarà tendré paciencia, estic tris per ella que ja ha acabat la seva hiostòria i no hem pogut tenir fruit de lo nostro, a qui estimava era ella.
-        “Sensación de ruina… como si fuera una ciudad devastada… Como si yo fuera lo que queda de una ciudad bombardeada.”
Això és lo que també representa es soldat agotat desprès de la guerra
Com el sentiment d’haver fet molts quilòmetres en bici I me qued for a provisions I he de seguir rodant per arribar a casa, una casa que ara també ha perdut sentit perque ja no m’hi espera ningú perque sa paraula casa significava fins ara Maria Àngela, ara tot son ganes de posar peu a terra i seure i no fer res mes, fondrem en sa naturalesa, és després quant en un segon pensament hi ha tota s’altre gent que vol que arribi i també perque na Maria Àngela no pensaba mai per ella i voldria que encara seguís una mica més
-        Idealitzar? Era opreciosa, però no fisicament, ni havia de millors, però es que jo ho tenia tot en compte; mirada, rialla, manera de ser, actitud… i coses que no se descriure perque eren aquelles que realment m’agradaven, aquella magia única de cada persona però si que hi havia  una cara i una creu, tenia diez bonissims i diez dolents, diez que tot li anava bé i diez que no tenia ganes de res, diez de felicitat absolkuta i diez d’amagarse devall es llit, però m’estimava i me mimava, li havia de treure es carinyo a vegades però m’estimava
-        Enganxats? Pot ser, però sempre deixavem, tant ella como jo, triar lo que voliem, mos moviem per sentiments no per obligacions de parella.
-        Darera una perdua ve una altre ganancia voldrà dir que després d’una manera de viure en ve una altre, o tornes a sa que duies abans?


viernes, 1 de junio de 2012

ATREVERSE A LO DESCONOCIDO. Artículo de Catalina Lladó, Directora de Teatro para Interesados

En esta ocasión la directora del Programa Teatro para Interesados nos hace una reflexión de la experiencia que el grupo de participantes realizó durante el curso de 2011 que culminó con la representación con público el 24, 25 y 26 de junio del mismo año, en diferentes escenarios de nuestras comunidades isleñas, Son Roca, Deià y Selva.


ATREVERSE A LO DESCONOCIDO

    La “troupe” de actores y actrices de Mallorca, formada por  psiquiatras, psicólogas, alguna actriz y gente de la abogacía, llegó a la  plaza del último pueblo donde íbamos a actuar. Con unas vistas maravillosas a la “Serra de Tramontana” y al mar Mediterráneo, no sabíamos si el  aire fresco de los primeros días de verano y la inmensidad del lugar, facilitaría la unión con el espectador. 

    Veníamos de haber actuado los días anteriores en el patio de una casa de espiritualidad y en el anfiteatro de un pueblo precioso. Todas las tardes sirvieron para  probar en público  las actitudes extraídas de los personajes, poco conocidas por los actores-actrices, que se fueron haciendo habitables a lo largo de los ensayos.

    El reconocido director de teatro Peter Brook 1, en una conferencia realizada en la Universidad de Jerusalen cuenta que: “el teatro es un instrumento en el que, en un período corto de tiempo, se puede ir más lejos y abrir fronteras de comprensión a un grupo de personas que se juntan alrededor de otro grupo, o actores, para construir utopías y destruirlas, por ejemplo”. Y dónde   se puede descubrir  aspectos ocultos   en el quehacer cotidiano.

    En esos encuentros teatrales,  lo principal es mover la llamada  “neurona espejo”.  Los neurólogos  explican que  esta neurona se da “En  todo  ser humano cuando mira a otro ser humano  expresando algo y  este puede participar de su experiencia” 1.Todos contamos con la neurona espejo.  Y cómo no,  las 400 personas que nos acompañaron durante las tardes anteriores. 

    La realidad es una proyección de la mente humana, y el teatro una experiencia colectiva de riqueza social. Si  hay un encuentro entre el escenario y el público, ese hermoso  acto de participación humana que es la representación teatral, se  crea una sola neurona espejo. Entonces la experiencia subjetiva va más lejos,  y se da ese instante de suspiro colectivo entre todos los espectadores. Las  realidades nacen en el escenario ante la mirada del espectador con la misma  unidad de tiempo y espacio.

    Si  hay una actuación verdadera, el  escenario va tornándose en un movimiento constante de expresiones y situaciones que forman imágenes en esa curiosa forma colectiva llamada teatro. El presente está hecho de ajuste y compromiso. El ir momento a momento, requiere del actor, compromiso en lo que vive aquí y ahora,  y ajustarse para ir de un momento a otro. Vivir  este mundo cambiante, que  necesita hacer balances constantemente , para poder ir del punto A al  B.

    Entonces, el punto de mira, es decir, el observador que habita en cada personaje, en cada actor, y en cada  espectador, necesitará ajustarse y cambiar, para  estar presente de nuevo en lo que sigue. La subjetividad en cada uno está en movimiento .

    Por ejemplo, en la fábula que presentábamos, una adaptación de la obra de Bertolt Brecht  “La buena persona de Sezuan” la prostituta Shen-te está esperando un cliente al que no puede dejar porque “necesita pagar el alquiler”. Aparece su amigo Wang rogándole que lo deje todo y acoja a los tres dioses que han llegado a la ciudad.

    Cuando Shen-te ejerce la “profesión”, su mirada interna hacia lo que hace, es diferente a  cuando recibe a su amigo, o acoge a los dioses. Su mirada va cambiando. La necesidad de trabajar para sobrevivir en un pobre pueblo  chino, es la mirada con la que la prostituta observa la acción de vender su cuerpo. Ante la  desesperación  de Wang, que ha prometido alojamiento a los dioses y no lo consigue,  Shen-te modifica la mirada del “primero comer”, y pasa a observar desde la solidaridad hacia el amigo. Después  de ser la amiga que ayuda a su amigo, se presenta ante los tres dioses observándose como la  humilde servidora que oculta su condición. Su mirada hacia quien es y los hechos que la representan cambian con la rapidez y intensidad que tiene la unidad de tiempo en el lenguaje teatral.


    Los personajes de Brecht 2 se caracterizan por sus comportamientos contradictorios;  escritos desde la incoherencia del carácter humano.   Brecht  configura  personajes que,  según se  relacionen con uno  u otro, se van ajustando a lo que quieren y necesitan, sin que la lógica sea lo que les caracteriza.


    Si seguimos con la relatividad, la percepción que tenemos de nosotros mismos viene dada por el estado del Ser con el que vivimos las circunstancias que nos rodean. Observador y el hecho observado, dice Einstein,  participan del movimiento constante en el que se dan los hechos. El elemento Espejo  nos muestra la dificultad de distinguir entre lo que  proviene de la  interioridad del observador, o de la observación externa, es decir lo que el observador observa.

    Así  pues, en nuestra fábula, el cambio de mirada de Shen-te no sabemos  si viene impulsado  por el sentimiento de solidaridad o por verse a si misma dándole  al amigo lo que  tanto necesita.
 Podemos  convenir que un ser se permite estar y vivir en un mundo cambiante, que va desde lo más banal a lo sublime, pasando por la vivencia del fluir constante que es el tiempo.

Cómo lo viven los actores.

    El trabajo que ha llevado la “troupe”  de Mallorca se ha basado sobre estos principios dramaturgicos, sin tener, previamente, un conocimiento teórico. Han llevado a cabo los ejercicios teatrales, sin saber nada del efecto espejo, ni de la teoría de la relatividad aplicada, o efecto espejo,  en el teatro.
    Una vez terminada las representaciones, y después de un día de descanso, nos encontramos para compartir en común las experiencias. A continuación transcribo algunas de las reflexiones dónde el participante, sin tener el conocimiento teórico, llega a las mismas conclusiones por su propia experiencia.

    La actriz K se expresaba de la siguiente manera : “Personalmente actuar me aporta  libertad interna; una sensación bastante nueva,  que para mí representa un salto cualitativo en mi mundo interior. No lo puedo definir mejor. Mirando  atrás, me doy cuenta de que he ido adquiriendo “presencia” ante los demás,  y este hecho me hace pensar  que progresivamente me ha permitido mostrar más partes de lo que soy;  pasando de la censura de la mente “de si está bien o no”. El trabajo realizado me ha ido dando esa confianza, en que también soy esas partes que habitualmente uno no está acostumbrado a mostrar,  o piensa que no tiene o no puede mostrar, hasta que las “entrena” a través de los personajes. “
   
    Con estas palabras K explica cómo su punto de mira ha cambiado. Deja de auto-criticarse,  y mira  lo que le disgusta de sí misma,  pero con amabilidad.

     Otro actor, F,  dice: “Actuar es  la relatividad de las cosas; el dinamismo y posibilidad de cambio, momento a momento, de cada uno de  nosotros. Actuar de formas diferentes en una misma situación.  Con el teatro he roto el ritmo con que vivía y respondía en mi vida. He visto  con claridad que, según  sea la actitud con que enfocas las cosas, la energía cambia.

    “Mi principal transformación – dice la actriz H-  creo que ha tenido que ver con la tolerancia y la observación con ausencia de juicio de los aspectos miserables que muestro   y muestran otros en la tarea grupal. Ser persona no es sólo darse cuenta de la cantidad de personas que hay  en uno mismo. Me fascina, también,  aprender cómo esas personas, pueden dialogar entre sí sin que una anule el resto....”

    La actriz P reflexiona: “... Posteriormente me he dado cuenta, que, para mí,  éste ha sido un hecho trascendente ya que, sólo muy ocasionalmente, me permitía salir la parte “oscura” ante lo demás, por el hecho de buscar la aceptación en el otro. Y en ese momento, cuando crees en el personaje, sin juzgarlo, es cuando éste llega a coger una forma que hasta entonces no había adquirido. Para mí esto se puede extrapolar a la vida y los diferentes  roles que vas adquiriendo en ella.” 
Otro actor -S-  ha saboreado  así,  el vivir en el presente con una flexibilidad en la proyección de quien es, con más herramientas para comprometerse e irse ajustando: “El hecho de actuar tres días seguidos, añadido a los ensayos diarios que hemos tenido en las últimas semanas, me ha conducido personalmente a un territorio desconocido por completo, que  me es difícil  describirlo.  Un territorio donde el excesivo control sobre uno mismo desaparece para dar cabida a otro dominado más por un fluir, lleno de una energía creativa. ”

Fritz Perl: ”Ser tú mismo se parece mucho a la indefinición, ser alguien es ser “nada”, la nada es una no-cosa. No es que no sea algo, pero ese algo no es algo que pertenezca al territorio de las cosas.”

Catalina Lladó
Directora de Teatro y Gestaltista

domingo, 12 de febrero de 2012

"Perder es ganar". El dolor y el duelo como proceso transformador

salud Psicoterapia en tiempos difíciles

Perder es ganar, el nuevo lema de vida

El proceso de duelo se extiende y ya no sólo afecta a la pérdida de un ser querido sino a la de un trabajo o una vivienda

S. V. / GrANADA | Actualizado 28.01.2012 - 01:00
zoom


Assumpta Mateu ofreció ayer una conferencia en Granada.

Share
En China hay una frase muy extendida que asegura que 'Perder es ganar'. En España, lo más parecido es el refrán 'Cuando una puerta se cierra se abre una ventana'. Estos dos dichos se tienen que convertir, en época de crisis, recesión, inseguridad y volatilidad como la que ahora vivimos en los nuevos lemas de vida.

La psicóloga Assumpta Mateu visitó ayer Granada para impartir una conferencia organizada por el centro Qualia titulada Perder es ganar. El dolor y el duelo como proceso transformador. Porque en la actualidad se está haciendo cada vez más necesario aprender a desarrollar estrategias y habilidades para enfrentarse al día a día después de una pérdida. Y ya no sólo de un ser querido como era habitual en los manuales de duelo sino también de un proyecto, una forma o estilo de vida, un trabajo. Saber cómo aprovechar la experiencia que vamos forjando a lo largo de la vida de diferentes formas y grados.

"Ganar en la pérdida es trascender la mirada. Vemos el mundo dual (todo o nada) pero si aprendemos a englobar todo nos daríamos cuenta de que una cosa lleva a la otra y eso precisamente conduce a abrir una puerta o una ventana. Perder un ser querido, ahora un trabajo, una vivienda, es difícil de aceptar pero con la preparación de valores, mirando al interior y transformando la educación vemos que en los pequeños detalles, en la actitud interna, nos podemos reeducar y ver más allá", dijo la experta.

Según la terapeuta, "tenemos que cambiar y no ver siempre el mismo camino, tenemos que ver otro, aunque es verdad que hay personas que llegan a un punto que puede invalidar la actitud, pero para eso hay dos recursos: la terapia y la comunidad a través de la resignificación de las redes sociales y las relaciones en las que el otro se convierte en un soporte".

Pero no siempre es fácil. Decir a una persona que ha perdido a un hijo, a una pareja, que -salvando las distancias- lleva meses sin trabajo y no puede pagar la casa, la comida o mantener a sus hijos, que hay que ver lo positivo para salir, es difícil. Pero para eso están los expertos, para que los pesimistas, los que ven la botella medio vacía, los que creen que se han cerrado todas las puertas y no encuentran la ventana, salgan del proceso reforzados y con herramientas para ser más fuertes en la consecución de una salida.

En las terapias de duelo se ayuda a las personas a pasar por sus distintas fases: negación, enfado, rabia, tristeza y aceptación. Según la psicóloga, están aumentando las personas que solicitan ayuda "pero porque dentro de la sociedad el acompañamiento terapéutico orientativo cada vez está mejor visto. Ayuda a madurar y se ha normalizado en la sociedad", dijo. No son sabios pero pueden ayudar.

Además, cada vez más profesionales se interesan por incluir en sus terapias la ayuda en el proceso del duelo. "Este nació con el movimiento de cuidados paliativos y supuso una nueva mirada desde la Medicina. Y cada vez más profesionales dentro de este ámbito se forman específicamente en el proceso del duelo para acompañar en el dolor", no sólo para sanarlo o tratarlo como era habitual hasta ahora.

viernes, 6 de enero de 2012

LO TERAPEUTICO DEL TEATRO

Lo terapéutico en el teatro, es por ejemplo, la posibilidad de recuperar el placer que todos hemos vivido en la infancia con los juegos. Retornar a esa capacidad de transformación y de ser lo que uno imagina que es.

Explorar, descubrir, pelear, defender, conquistar, alegrarse, quejarse, reconciliarse, enamorarse, matar, morir, etc.…Son verbos que nos despertaron ese mundo maravilloso de la imaginación que llamamos ficción. Salíamos de nuestra realidad y nos poníamos en la piel del que representábamos ó de lo que representáramos.

Aprendimos a ser, imitando. Empezamos a relacionarnos con la vida, viendo como lo hacían los demás, y desplegando maneras que tal vez no veíamos, pero surgieron para poder ser vistos. Y así fuimos creciendo.

Después, jugando, dejábamos nuestro personaje, nuestra vida real, y creábamos a otros.

Crear, nos sumergía en realidades que nos desvelaban la posibilidad de ser todos los papeles, sin despreciar ninguno. Ahora un león, ahora un pirata, una flor, una ballena, un sol, una reina, un caracol, una ola, una hada, un cazador, un…..una….

Salir al mundo y ser parte de la gran realidad ¡Ése era el juego! Ser parte del mundo que veías, del que imaginabas y el que te contaban que existía.

Vivir esas identidades mientras: subías, bajabas, rugías, volabas, sentías… y una cosa te llevaba a la otra, sin necesidad si quiera, de escuchar la palabra acción.

¡Qué interesante!

¿Puede el interés ser lo que impulsa todas esas acciones que el niño lleva a cabo? Si está interesado se entretiene, se relaciona con el otro, y con objetos reales ó imaginarios, explora mundos por los que va transitando, mientras juega.

Así en el teatro, en ese espacio que la realidad se llama ficción, como adultos podemos despertar el interés y ampliar el repertorio de nuestros aprendizajes. Reivindicando el juego de la vida y querer estar de nuevo interesado en la faceta que nuestro repertorio se agotó ó donde uno se aburrió de repetir las mismas respuestas ó los mismos hechos.

Moldear tal como lo hace el artesano, poco a poco y con conciencia, un nuevo repertorio de expresiones, palabras, gestos, pensamientos que despierten en ti el interés por ti. Recuperando el aire fresco de la vivencia. Dice la sabiduría popular “renovarse ó morir.

Actuar te hace reflexionar sobre cómo has vivido, ó vives, y te invita a preguntas tales cómo ¿Y si aprendiera a expresar lo que realmente quiero y siento, sin que la norma sea la que responda por mí?

¿Y si por un momento me intereso de verdad en creerme enamorado, y lo vivo hoy, en esta escena, con la fragilidad y el riesgo que nunca me he permitido vivir? ¿Y si saco esa fuerza de guerrero que hay dentro de mí, y que me acostumbré a reprimir? ¿Y si fuera alguien, que puede volver a estar en intimidad con sus pensamientos, sin avergonzarse de ellos, y actuando como poeta, sonorizo esas palabras silenciadas?

¡Qué tal si realmente me intereso en sacarle el polvo a mi aventurero¡

Vivir una de esas acciones a sabiendas que estás actuando es una buena manera de entretenerte, de relacionarte con el otro y como adulto utilizando objetos reales ó imaginarios explorar mundos mientras juegas.

En terapia uno va a las sesiones con la necesidad de ver y el deseo de aprender, reconociéndose cansado de sí, del otro, del mundo ó de Dios, sea este último representado en lo que uno crea. Necesitas entender, ver, reconocerte….no a través de la ficción del juego teatral, sino a través de la ficción que es la vida real.

Es un interés común, el participar en esa obra que es la vida, con una buena caja de herramientas, para que puedas y, con el tiempo, aprendas a moldear artesanalmente viejas piezas, ó construir piezas nuevas; que, en nuestro caso, serán comportamientos ó vivencias. Así podemos convenir que, en el teatro y en la terapia, hay un movimiento de la conciencia. La capacidad de darte cuenta de que, lo que sientes, piensas e imaginas, se abre como un abanico, desplegando un arco iris de posibilidades, que tú personaje cotidiano, ego, tal vez ni sueñe.

Peter Brook extrajo estas palabras de un cuento sufí:

“…para poder ver otro aspecto de la realidad: su posibilidad de imitarse a sí misma…Dios inventó el teatro. El teatro será el lugar dónde los hombres aprenderán a entender los sagrados misterios del Universo…”

Un personaje al principio es letra sobre papel, ó imágenes en la cabeza del lector, que, a menudo, hablan de su vida; y no tanto de lo que el autor quiere contar.

Uno de los misterios del Universo, tal vez tenga que ver, con entregarse a lo que no existe, es decir, al personaje. Y el actor colabora a que lo invisible se haga visible, poniéndose al servicio de lo que otro ha escrito y que por ser de la misma especie entiende, ó quiere entender. Deja de ser y hacer lo que sabe y se dispone a adoptar la forma que el autor inspirándose en sí mismo y seguramente en alguien más, ha creado. A su vez el actor creará el personaje imitando a otros y su “criatura” existirá mientras trabaje, para luego poder volver a su propio personaje cotidiano.

Así empieza una cadena en la que todo es de todos y la base es recuperar el placer que hemos vivido con los juegos y ser parte de la gran realidad

Un actor es su propia herramienta de trabajo. Siendo su vida y su ser, en el más amplio sentido de la palabra, lo que aporta para actuar. Para el autor su herramienta de trabajo es la escritura, y claro está: su experiencia, su imaginación y el arte de saber escribir.

La situación que te plantea el personaje, casi seguro que no la has tenido en tu vida, ya que el lenguaje teatral dista mucho del lenguaje de lo cotidiano. El lenguaje dramático lleva el conflicto que se produce en una situación hasta su extremo, mientras que en la vida real, uno quiere vivir con cuantos menos conflictos mejor.

Uno cree que lo que vive es sólo patrimonio exclusivo, y sin embargo, al ofrecerlo como actor, ó escribirlo como autor, lo haces patrimonio de la Humanidad. El teatro posee el misterio de convertir en universal, lo que de personal aporta el actor , lo que el autor inspirado en su vida y en la de otros, ha escrito y que el espectador entiende por su propia cosecha e imaginación.

El actor, el personaje y el espectador se juntan en una misma persona y experiencia:

¡Qué misterioso!

¡Quién no ha tenido escalofríos, o se ha visto tomando partido por un personaje, o se ha sentido enamorado, o se ha reído al reconocerse en el escenario, o ha comprendido algo sobre las pasiones humanas, o con gran intimidad, sentado en el público, se ha descubierto pensando sobre la vida y la muerte, viendo Romeo y Julieta, Hamlet , Bernarda Alba , La Vida es sueño , La Gaviota , Casa de Muñecas o...?. Cuándo esta comunión se da, el tiempo desaparece y puede vivirse el misterio.

Actuar incluye la actitud de desprenderse de si mismo, y soltar tu personaje en público. Hacer esa práctica no es nada fácil, ya que, para ello, uno necesita estar en tierra de nadie, buscando ese nuevo ser. Eso incluye estar torpe ante los demás. Esa práctica de transitar por el “no sé como es, estoy investigando, construyéndolo” en “el rápido mundo de hoy en día” requiere coraje.

Ensayar cómo es vivir, relacionarte, expresarte de otra manera soltando la que ya conoces, es sano. Es sano porque abres el punto de mira y comprendes otras maneras de ver y ser. Haciéndolo, puedes mirar la vida como un juego en el que hay distintas maneras de estar y actuar. Disfrutar representándolo, comunicándoselo a otro, te deja el regalo de la memoria en el cuerpo.

¿Cuántas obras nos hablan de la dificultad de un personaje de ponerse en la piel de otros? ¿Acaso Bernarda Alba, siguiendo la norma social, no deja de escuchar la necesidad de sus hijas o ponerse en su piel, hasta que acontece la tragedia? ¿No ocurre en Romeo y Julieta algo parecido, en el sentido , que la dificultad de los padres de ponerse en la piel de sus hijos y en el amor que estos sienten, les lleva a su muerte?

Y como espectadores, también tenemos el ejemplo de cómo desde el público uno se pone en la piel de los personajes. Como, en la famosa escena de los cómicos, Hamlet les pide a los actores que representen la historia de un rey asesinado por su hermano. Entre el público está el tío de Hamlet que reconoce los hechos y pide suspender la representación pues lo que ve se le hace insostenible.

¿No es el teatro y las grandes obras una reflexión sobre la dificultad del ser humano de salir de sus casillas y emprender el camino de comprenderse y comprender a los demás?

El fin de la actuación es poner un espejo ante el mundo, dice Shakespeare. Actuar con conciencia nos agranda como personas.

Como dice Kevin Spacey (actor en American Beauty): “cuando represento un personaje termino convirtiéndome, no en mejor actor, sino en mejor persona”.

Esto es lo terapéutico.

CATALINA LLADO

Actriz, profesora de actuación y terapeuta gestáltica

miércoles, 12 de octubre de 2011

Cómo vivir un otro. Por Catalina Lladó

Cómo vivir un otro.

Catalina Lladó
Directora del Programa Teatro para Interesados

El año pasado marcó un antes y un después en mi trayectoria. Fue el año que presenté la Tesina y supuso dedicar muchas horas a estudiar, pensar y recapacitar sobre los pilares de mi criterio artístico-gestáltico. Dicho de manera más sencilla, como contribuyo en el arte del teatro desde mi punto de mira de gestaltista. Recorrí el camino de mis experiencias personales y teatrales, para encontrar los puntos de unión en esa búsqueda de querer ser una actriz con sentido de verdad y vivir una vida con verdad. El camino no ha terminado. El trabajo hecho con la tesina me permite asumir una manera de entender y proponer teatro, en el que nada he inventado, pero si personalizado. Compartir algunas de mis reflexiones es el propósito de este escrito.

El actor se entrega a Dionisos y se ordena con Apolo. Donde la máscara tuvo una función más destacada fue en el culto del dios Dioniso. Su máscara, colgada de un palo, era objeto de culto, mientras cantaban o recitaban ditirambos; un rito coral en honor al dios, elevado a forma artística. El elemento básico del culto dionisíaco es la transformación. El hombre arrebatado por el dios, introducido en su reino a través del éxtasis, es un hombre distinto del que era cuando se hallaba envuelto en el ajetreo del mundo. Con el ditirambo se invocaba a Dioniso que ofrecía a los humanos la posibilidad de suspender temporalmente su estrecha identidad personal.
El teatro es el lugar en el qué los hombres descubren la verdad sobre sí mismos, al descubrir su contorno, o el lugar en el qué los hombres se muestran en el proceso de producirse así mismos y de producir situaciones. En cualquiera de las tendencias del lenguaje dramático, lo que se requiere del actor-actríz, es pasión. Y en ella, tal como dice Stanislavsky: “pueden hallarse casi todos los sentimientos, sensaciones y los estados humanos”

El actor, en esa gran pasión, no pierde su parte apolínea. No pierde la conciencia.
Digamos que Apolo ( el dios del conócete a ti mismo) le recuerda a la actriz que está actuando y el límite que no puede traspasar. Puede estar actuando una escena muy violenta y sabe que nunca matará, ni dañará.Y Dionisos (el dios en el que se personificaron todas las fuerzas bienhechoras, peligrosas y misteriosas de la naturaleza) le conduce en ese carro loco a descubrir la matriz de la pasión. Puede necesitar un freno externo, si el caballo de su pasión se desboca; pero volver a la cordura , no requiere tanto esfuerzo. Estas dos divinidades están presentes en esa vivencia, que le lleva al actor a conectar con el mundo ancestral, para descubrir en él nuevos personajes.

Es tan loco el miedo a desdoblarse, la resistencia a perder el personaje diario, cómo loca es la pasión que se desata en el proceso de creación. Cuando se pone toda la energía en abrirse hacia algo nuevo, surge el torrente creativo. En ese torrente creativo, la emoción puede ser la primera manifestación dionisíaca. Esa emoción es un despertar que puede convertirse en elemento de búsqueda, o quedarse en terreno personal. Así por ejemplo, si un actor investiga la situación que vive el personaje que está ensayando, un sirviente que se da cuenta que tiene pocas opciones de avanzar en la vida, al entrar en contacto con la frustración, el actor empieza a resonar con esa realidad, y llora.

El proceso de ensayos sirve para que el actor deje de verse así mismo en el personaje que tiene que representar, y cree un otro . Volviendo al ejemplo anterior, el actor, al leer la obra se ha leído a él, y ha ido despertando la relación que tiene con ese aspecto de su vida. En su día a día, no permitirá que esa frustración le guíe, pero, al entregarse al látigo de Dionisos, se desata.

El personaje, por lo que dice el autor de la obra, no es alguien que llora sino que le caracteriza un
sentimiento de odio y venganza. Ese llanto puede servirle al actor para ir descubriendo, paso a
paso, como el personaje transformó ese dolor en odio, guiado por lo que dice el autor. Aquí Apolo necesita tomar las riendas y conducir al actor en esa búsqueda , y no dejar que se quede atrapado en su frustración..

También puede ocurrir que el actor-actriz, cuando se descubre viviendo algo nuevo, le guste, y tiña lo que sigue, del gusto por lo que siente. Dionisos está guiando a una actriz que ensaya la locura de un personaje; al verse capaz de sostenerse con un alto voltaje en ese mundo perdido y sin límites, se recrea, y repite lo mismo, regodeándose en su habilidad. Chirría la energía estancada, y la actriz, dando por bueno el hallazgo, deja de investigar en el aquí y ahora de la vivencia. Esta es la conciencia Apolínea que necesita entrenar la actriz. El miedo puede ser la emoción que abra el camino. El miedo a lo que vive el personaje, y evitar reconocerse de esa manera. Como ejemplo, una experiencia vivida en unos de mis cursos de Teatro para Interesados, donde una directora de un centro infantil ensaya la situación de un personaje, que muestra un gran desprecio por su propio hijo. Ella comprende este sentir, pero lo juzga y se asusta, al saberse capaz de tanta crueldad como la que expresa el personaje. Aquí se necesita la sabiduría de Apolo, para hacerle ver a la actriz, que actuar esa actitud, no significa que ella se comporte así en la vida. Entregándose a esa crueldad, Dionisos le llevará a destapar un caudal de rabia que puede aprender a encauzar y no seguir negando. La directora de la obra, o el terapeuta en su caso, representan el papel del que apuesta por esa nueva posibilidad. Su presencia es el vínculo con lo que está por venir. Son, a la vez, para el actor ó paciente, la reflexión racional y la vivencia apasionada, Apolo y Dionisos. El coraje, la valentía, la generosidad, son adjetivos, rasgos, actitudes muy comunes tanto en el mundo de la terapia como en el teatro. Hay que ser valiente para sentir el miedo del desapego y correr el riesgo de lo desconocido.

Los denominados momentos “impasse” en los que uno vive el no tener salida, son uno de los peajes a pagar en el proceso creativo. La lucha que se sostiene es entre un cuerpo con la fuerza de los impulsos, frente a una mente con vértigo por lo que ve, o no ve.
• El impasse es un momento de transición importante en el proceso de entrada a una nueva
realidad. La ceguera del que actúa no coincide con lo que ven los demás. Los que miran, el público, ven la posibilidad que tiene el actor-actriz, si sigue sus impulsos.
• Expresar el conflicto que se vive en ese Impasse, es moldear lo que se está creando. La nueva expresión existe en ese espacio de “lo que uno tiene y no usa”. Sin embargo, en ese momento es impensable que esté en uno. Así, una actriz piensa que es incapaz de mostrarse sensualmente provocativa, y sin embargo, reconoce el gusto de ver a otra mujer en ese reto. La imagen está en su mundo aunque no en su lenguaje. Su personaje cotidiano no se concibe con ese aspecto.
• Quererse conocer en lo desconocido, es común al teatro y a la terapia. Es entrenar el mirar al
otro con la visión sofocada hasta ahora por los introyectos familiares o culturales. Ceder, es personificar acciones, pensamientos, emociones. Ayudan, al respecto, las palabras de Claudio Naranjo: “el camino dionisíaco es una invitación a la entrega, a la renuncia al control, al disolverse. Y la entrega es algo así como un quitarse de en medio, un hacerse transparente a lo que quiera ocurrir a través de uno...es también una invitación al trance, a la posesión divina, a la inspiración...”1

Es hermoso ver el cuerpo del actor, o del gestaltista, conducido por los impulsos y guiado por la conciencia apolínea, que cuida que el personaje cotidiano no se entrometa. En el caso de la actriz arriba citada, escucha la voz de su Yo diciendo: “ser así de provocadora es ser una cualquiera”. Entonces Apolo le recuerda que ella es actriz y como actriz, sí puede actuar así. Le abre la puerta para que entre en terreno dionisíaco, dónde el sentido del ridículo no existe. Lanzarse a utilizar formas nuevas, crea un estado de embriaguez que permite moverse por terrenos vetados.

Uno y otro, Dionisos y Apolo, se complementan. Predomina la fuerza visible de Dionisos, que en
los orígenes del teatro, a través del uso de la máscara mágica, transmitía la fuerza y ls propiedades de los DAIMONES (figuras del ser y del crecimiento imitando la naturaleza) a los que la llevaban. Cuando ese momento se da, se crea un ambiente de intriga, de suma atención en el público y máxima concentración en los que trabajan.

Volviendo a la actriz; cuando tenemos la intención de hacer algo, la tensión toma el pulso adecuado. Aparece una nueva voz y gestualidad. Es increíble el cambio que se produce en la sonoridad de su voz, la presencia, la fuerza y la imagen de su cuerpo, cuando se transforma. Verla, es comprender que desarrollamos una pequeña parte del potencial que tenemos. El terapeuta ha de cuidar que su actor, el cliente, no se distraiga. Si tomamos como ejemplo el rol del indeciso, las figuras que emerjan van a ir desentrañando un mundo dual del paciente. Al actuar las dos partes toma conciencia de sus juegos neuróticos. Poco a poco imágenes en forma de flashes, van por delante en la experiencia. Palabras que salen de un escuchar y no tanto de un pensar, van aumentando el volumen expresivo del cliente, que agranda su persona, dejando atrás su personaje. Pensar, es darse tiempo, y el tiempo lo define el llevar a cabo lo que uno oye y ve. Tal como lo dice Claudio Naranjo“...El trabajo del terapeuta gestáltico se caracteriza en gran medida por el grado en que invita a conductas explosivas, agresivas u otras. No teme a los sentimientos extremos o la falta de control, sino al contrario, los ve como la ocasión para la requerida atención (awareness) a los impulsos y para que el paciente se haga responsable de ellos, reconociéndolos como parte de su existencia”.2

Diríamos que Dionisos conduce la experiencia y Apolo la recoge, o se da cuenta. Ese reconocimiento viene dado por las sensaciones corporales, por los gestos empleados, por las
acciones que se han llevado a cabo, por los pensamientos a los que se ha dado voz y los que se han omitido, etc... Lo mismo que el actor/ríz durante el ensayo. SER OTRO. El actor se desdobla en: el personaje o criatura guiada por Dionisos y el Yo del actor que Apolo contiene. El
actor-actriz se empieza a distinguir del personaje. Puede, con toda la información que ha extraído de la obra y la práctica de los ensayos, empezar a pactar con su Yo cotidiano. Acordar que actuará mostrándose de manera distinta, y se comportará siguiendo el relato de lo que su personaje teatral vive. Necesitará entrenar su reacción, emoción, expresión y comprensión . Vivirá por momentos el umbral dónde tiene que escoger y saber discernir e irá aprendiendo que la criatura y el personaje cotidiano del actor son distintos. El contraste se va haciendo claro. La claridad estriba en saber las situaciones que hay que construir, según el criterio del autor. El trabajo empieza, cuándo el Yo actor-actriz no sabe cómo actuar en las circunstancias del personaje. Puede reconocer el valor que tiene esa experiencia despertando alguna experiencia personal. Haciéndolo el actor distingue su vida de la del personaje. Guiado por Apolo se pregunta ¿que sé yo de esta situación que me propone vivir el personaje? Y como artista, ejercito el imaginarme en esa situación y la descubro sumergiéndome en la ficción de la mano de Dionisos. Poniendo un ejemplo: un actor esta ensayando un personaje que se quiere suicidar, ya que no consigue trabajo; no tiene lo que quiere y pierde las ganas de luchar. El actor no tiene esa vivencia pero si reconocehaber pasado, en un período de su vida en que era estudiante, preguntándose hacía dónde iba su vida. Entró en una crisis, en la que sólo se emborrachaba, y dormía. Su experiencia es una aproximación para entender y darle valor a la situación que relata el autor. Vale decir que no es la única.

Las dos artes coinciden en la capacidad de ponerse uno mismo en juego. Retarse al juego de ser otro, ayuda al actor a conocerse, creando un otro, y al paciente desenmascarando su Yo, al crear el sí mismo. El formalismo, el miedo, la precaución, desnutren la capacidad de reto inherente en todos. Nutrir el sentido artístico, de saberse creando un otro ( el personaje o el sí mismo) ayuda al arte de ser .


1 NARANJO Claudio “Cosas Que Vengo Diciendo”. Editorial Kier, Buenos Aires. 2005 Pag 87
2 NARANJO Claudio La Vieja y la Novisima Gestalt.EditorialCuatro Vientos..Snatiago,Chile 2009. pág 17

Catalina Lladó. (2011)
Actriz y directora de teatro.
Terapeuta gestáltica.